
Sí, lo admito. Sigo teniendo la esperanza de que un día entrarás por aquella puerta por la que te marchaste y me dirás que lo sientes, que me quieres, que nada de lo que dijiste iba en serio. Que todo va a ser igual o mejor que antes, que seguirás sacandome una sonrisa todos los días, que cada mañana volverá a llegarme un mensaje de buenos días, que me alegres el día con solo una mirada, que cada te quiero que salga de tu boca solo sea dirigido a MÍ y cada noche solo sueñes conmigo…
Que tu seas para mí y yo sea para ti y no haya nadie más.
Pero bueno, soñar no cuesta nada…
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